Lo Que No Ves en Tele: Crónica del Vestuario Verdiblanco Después de Ganar
Después de la victoria contra Alavés, el vestuario del Racing fue una fiesta. Pero no la típica que imaginas. Aquí va la verdadera historia.
26 de septiembre de 2026

Mira, hay cosas que pasan en el vestuario que la televisión no capta. Cosas que hacen que amemos aún más a este Racing que se atrevió a ascender y competir como si ya fuera veterano en LaLiga.
Después de la victoria 2-1 contra Alavés, cuando salimos de El Sardinero con los tres puntos, el ambiente en los pasillos de nuestro estadio era especial. No era solo euforia de haber ganado, era la confirmación de que esto es real.
El vestiario: donde nace la complicidad
Entre los jugadores existe una conexión que no se compra. No es química de mercado. Es la química de quienes juntos consiguieron lo que parecía imposible hace unos meses. Cuando Zabiri metió uno de esos goles suyos, el equipo completo lo sabía: ese gol no era suyo, era nuestro.
Los que hemos conseguido información del entorno cercano del club cuentan que en el vestiario existe una disciplina admirable. No hay figuras que se sientan por encima de otros. El técnico ha inculcado una idea: somos fuertes porque nos apoyamos, porque cada uno sabe su rol, porque nadie se duerme en el éxito.
Cuando la derrota golpea fuerte
Lo que más respeto genera de este grupo es cómo reaccionan ante la adversidad. Barcelona nos pasó por encima 7-2. Podría haber pánico. Podría haber señalamientos. Pero lo que se filtra desde dentro es diferente: reflexión, análisis, ese orgullo cántabro de "ya veremos la próxima".
Ese es el verdiblanquismo que reconocemos. No la nostalgia de épocas mejores, sino la construcción de una nueva realidad. Y eso se edifica en el vestiario, cuando se cierran las puertas y solo quedan 23 hombres, un cuerpo técnico y la responsabilidad de representarnos.
Los rituales antes de saltar al césped
Cada equipo tiene sus rituales. Algunos son personales: un jugador toca la portería, otro dice algo específico. Pero los rituales colectivos son más bonitos. Esa rueda que se forma antes de salir, esas palabras que no escuchamos pero que todos sabemos que llegan al corazón.
Es en esos momentos cuando te das cuenta de que el Racing no es un equipo que esté de paso en LaLiga. Es un equipo que vino a quedarse.
La verdad sobre el ánimo verdiblanco
Seamos honestas: hay presión. Estamos en Primera División por primera vez en 14 años. Cada resultado se magnifica. Cada derrota duele más porque estábamos tan cerca de lo que queríamos. Pero el vestiario parece tenerlo claro: esto es solo el comienzo.
Lo que se respira desde el entorno es confianza. No arrogancia, confianza. Esa diferencia es crucial. Sabemos que no somos el Barça, que no somos el Real Madrid. Pero también sabemos quiénes somos: el Racing, campeón de Segunda División, con hambre de ascender en Primera División.
Entre líneas: la mentalidad ganadora
No es casualidad que en cinco de seis partidos hayamos metido dos o más goles. Eso viene de un vestiario que trabaja en mentalidad ofensiva, que cree en la propuesta, que no teme atacar aunque jueguen contra gigantes.
Es la mentalidad que necesitábamos cuando fuimos campeones. Y es la que mantenemos ahora, cuando el reto es diferente pero igual de emocionante.
Este Racing de 2026 dejará huella. No porque gane un título, sino porque demostró que Santander sigue siendo tierra de campeones, y que las verdiblancas nunca nos rendimos.
Prepárate para una experiencia llena de emoción, fútbol y adrenalina. Solo 5€ para Empezar
#VestuarioVerdiblanco #MentalidadGanadora #RacingDesdaDentro #CantabriaAlAtaque